Operacion "Montage exotique"
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Como podemos ver, la mutación del conjunto de las relaciones sociales del capitalismo se combina con la imposición de nuevas formas de dominación, opresión y explotación social. Aumentan la degradación de las condiciones laborales, del poder adquisitivo, de la salud, de las relaciones sociales. Como parte de esto, se da el fenómeno de los desplazados: trabajadores migrantes que, provenientes de otras ciudades de Francia, buscan un lugar para sobrevivir, mientras que la patronal, que ha obtenido libertad total para el movimiento internacional de sus negocios, incita a las subcontratas a recurrir a la mano de obra de otros países, traída de forma organizada, sobre todo de países del este o de India pretendiendo asi reducir mas costos y desatar una reaccionaria campaña xenófoba que permita dividir todavía más al conjunto de los trabajadores. Y no sólo encabezan esta estrategia de división la patronal y el gobierno. El sindicato minoritario CFDT, que reivindica posiciones claramente reformistas, colabora de forma activa en ella, silenciando las denuncias y participando en la demolición de las conquistas sociales en una clara subordinación a los poderes económicos.

A finales del 2001, la USM-CGT intercepta una nota interna y altamente confidencial de la empresa matriz en la que ésta invita a las empresas auxiliares a recurrir a mano de obra extranjera. Como es de esperar, la operacion « Montage exotique », nuevo caballo de troya de la esclavitud moderna, cuenta con el beneplacito de los poderes del estado.

En el astillero de Saint-Nazaire, numerosas son las empresas francesas y extranjeras que explotan trabajadores traídos de otros países de la UE, paises del Este e incluso de la India.

En las empresas empleadoras de mano de obra extranjera predominan salarios mínimos de hambre (entre 600 y 1.300 euros por 250 horas de trabajo al mes), con absoluto control represivo de la patronal, sin libertad de organización en sindicatos (unas dictaduras de bajo costo). No sólo los trabajadores se ven sometidos a jornadas de trabajo más largas y por lo tanto ilegales sino que desempeñan los trabajos más duros. Trabajadores llegados de otros paises (Portugal, Italia, Grecia, Rumania, Eslovenia, Polonia, Croacia, India...) son alojados en condiciones, a veces, indignantes, segun la nacionalidad.

Sin embargo, a pesar del miedo y la barrera del idioma, los trabajadores extranjeros apoyados por sus compañeros franceses protagonizarán importantes luchas por el respeto y la dignidad.

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